JAGArquitectura de Crecimiento
Dueños y directores médicos · Argentina

Ya se paga para llenar la semana. Nadie explica qué pasó después del clic.

Auditamos la pauta que ya está corriendo y el recorrido completo: qué objetivo se eligió, cómo está entregando, dónde cae el tráfico y en qué punto se pierde. Llega por escrito dentro de las 72 horas hábiles desde que acordamos el alcance. Se lee sin reunión previa. Es un servicio arancelado, no un diagnóstico gratuito.

Solicitar la auditoría Son siete datos y un minuto. Respondemos por WhatsApp con el alcance y el arancel antes de que haya que decidir nada.
Sala de tratamiento vacía, con luz de mañana entrando por la ventana
La semana que no se llenó
Si algo de esto resulta familiar
Dónde suele estar el problema

El anuncio hizo su trabajo. Lo que sigue no lo mira nadie.

Cuando la semana no se llena, la primera reacción suele ser mirar el anuncio: «hay que pautar más», «el creativo no funciona». Y se cambia la imagen.

Pero el clic ya ocurrió. Lo que no se mira es lo que viene después: dónde cae ese tráfico, quién contesta, cuánto tarda, y qué pasa entre el mensaje y el turno agendado. El tráfico pago suele terminar en un WhatsApp donde no queda registro de nada — no por descuido, sino porque no hay nada instalado que lo registre.

La ventana que hay que llenar tiene fecha. Lo que no tiene es un número que diga si se llenó, con qué, y a qué costo. Eso no se arregla cambiando el creativo.

Sala de espera vacía de una clínica, sillones alineados en luz de ventana
El volumen que ya pasó por ahí
Qué se recibe

Un documento. No una llamada.

Es la auditoría de pauta y recorrido. Llega por WhatsApp dentro de las 72 horas hábiles desde que acordamos el alcance, escrita, con capturas de tu propia cuenta, para verificar cada punto. No pedimos datos de pacientes: se audita lo que es público y lo que la clínica decida mostrar de su cuenta publicitaria.

Qué está entregando tu pauta

Anuncio por anuncio: qué objetivo se eligió, cuánto lleva circulando, si Meta está marcando entrega insuficiente y por qué. Con capturas de tu propia cuenta, no con teoría general.

Dónde se corta el recorrido

Del clic al turno agendado hay varios pasos, y cada uno pierde gente. Se marca en cuál se pierde: el destino del anuncio, el primer mensaje, el tiempo que tarda la respuesta, o el momento en que aparece el precio.

Con qué se llena esa ventana más barato

El alcance frío es la vía más cara de ocupar una fecha. Se comparan las alternativas contra lo que ya existe: los que preguntaron y no agendaron, los que están en la ficha y hace tiempo no vuelven, los que dejaron un tratamiento por la mitad. La base la maneja la clínica: los datos no salen de ahí.

Cómo se sabe si funcionó

Qué contar y qué ignorar. El número que importa no es cuántos escribieron: es cuántos se sentaron. Los demás sirven para explicar por qué ese número es el que es, y qué tocar la próxima vez.

Por qué no pedimos la base

Los datos de tus pacientes son datos sensibles y la Ley 25.326 restringe quién puede tratarlos: su artículo 8 habilita a los establecimientos de salud y a los profesionales, y una agencia no está en esa lista. Por eso la base nunca sale de tu clínica. Nosotros diseñamos y medimos; el contacto lo hace el equipo de la clínica. No es una política nuestra: es el marco que nos aplica.

Y al final: por dónde conviene empezar, según el tamaño de la ficha y el tipo de tratamiento.

Servicio arancelado · Sin accesos permanentes · Sin instalar nada

Solicitar la auditoría Son siete datos. Llega escrito por WhatsApp.
Cómo se hace

El método, paso por paso.

I

Se mira la cuenta real, no un ejemplo

Se comparte la cuenta publicitaria y el recorrido tal como está hoy. No hace falta darnos acceso permanente ni credenciales: alcanza con lo que se decida compartir en pantalla.

II

Se define la ventana

Qué hay que llenar exactamente: una semana, una jornada, el día que trabaja un equipo determinado. Sin esa unidad, no hay nada que medir después — y es el paso que casi nadie da.

III

Se ordenan las vías, de la más barata a la más cara

Para esa ventana concreta, qué la puede llenar y a qué costo. El desconocido que hay que pagar para alcanzar es siempre la última opción, no la primera.

IV

Se deja escrito qué medir

Qué número mirar la semana que viene y qué significa cada resultado posible. Si el informe no deja eso, no sirve para decidir nada: solo describe lo que ya sabías.

Nota de método No publicamos testimonios de pacientes: la Ley 17.132, en su artículo 20 inciso 14, se lo prohíbe al profesional de salud, y no vamos a pedir que se haga lo que la norma impide. Resultados de clientes tampoco publicamos, y ahí la razón es otra: sin acceso a tus números, un porcentaje ajeno no dice nada sobre el caso. Tampoco hay acá un porcentaje de recuperación ni de retorno: las cifras que circulan en el rubro no tienen estudio detrás, y preferimos no repetirlas. Lo que sí podemos comprometer es la entrega: si el documento no llega con lo que dice esta página, no hay nada que discutir. Lo que se evalúa antes de contratar es el método, no un caso ajeno.
Lo que se suele preguntar

«Ya probé Meta y no me funcionó.»

Es la respuesta más común y casi siempre describe algo real. La auditoría no discute si Meta funciona: busca en qué punto se cortó el recorrido. Un objetivo mal elegido, un destino que no mide nada o una respuesta que llega tarde producen el mismo resultado — y ninguno de los tres se arregla cambiando la imagen.

«¿Por qué se paga, si otros lo hacen gratis?»

Porque lo gratis se entrega en veinte minutos con una plantilla: es una excusa para llamarte. Mirar una cuenta en serio lleva horas. Cobrarlo es justamente lo que permite informar que la pauta está bien y que el problema es otro, sin necesidad de vender algo después.

«Otros me prometen pacientes. Ustedes no prometen nada.»

Prometer una cantidad exige saber de antemano cuántos turnos absorbe la agenda, con cuántos profesionales y en qué franja. Nadie que no vio la operación puede saberlo. Lo que sí se puede afirmar antes de mirar es qué se va a medir y para cuándo estará el número.

Lo que sí comprometemos es la entrega: el documento llega en el plazo publicado, con lo que esta página dice que va a tener, o no hay nada que discutir. Es un compromiso más chico y es el único que se puede sostener sin conocerte.

«Ya tengo quien me lleva las redes.»

Son dos trabajos distintos. Quien lleva las redes produce y publica; esto mira si lo que se publica llega a alguien que agenda, y qué pasa en el medio. Si de acá sale que hay que cambiar algo del contenido, se lo pasa a esa persona: la auditoría no reemplaza a nadie.

Bandeja de instrumental preparada y sin usar, junto a un sillón de tratamiento
Preparado, esperando
Solicitud

Solicitar la auditoría

Son siete datos y cada uno cambia el documento. Sin ciudad no sabemos qué Colegio rige y la parte normativa quedaría en la ley nacional; sin especialidad, los grupos y los guiones serían genéricos. Preferimos hacerlo bien para menos gente.

Tu clínica 1 – 4

Cambia el vocabulario, la norma que aplica y qué tratamientos terminan —o sea, qué grupos aparecen en la ficha.
Define a quién le hablan las recomendaciones: no decide lo mismo un socio que una dirección médica.
Si la clínica ya está pagando, el orden cambia: primero conviene ver cuánta agenda se movía sin pagar. Si todavía no, es por dónde empezar antes del primer peso.
Con esto sabemos por dónde conviene que empieces: una ficha de consultorio y la de una clínica con varios profesionales no se ordenan igual.

Cómo se envía 5 – 7

La auditoría se dirige a una persona, no a una clínica.
Define qué Colegio o Consejo rige. Sin eso, la parte normativa queda en la ley nacional y no sirve igual.
Es por donde llega el documento. No llamamos sin avisar.
Al enviarlo se abre WhatsApp con tus datos ya escritos. Revisamos cada solicitud y confirmamos con franqueza si el caso encaja.

Usamos estos datos para preparar el alcance de la auditoría y para responderte por WhatsApp. No los vendemos, no los publicamos y no los sumamos a ninguna lista de difusión. Para saber qué anuncio trajo tu consulta le enviamos a Meta el registro de la conversión junto con tu dirección IP, tu navegador y el identificador del clic; si además se aceptaron las cookies de publicidad, sumamos una versión codificada de forma irreversible de tu nombre, tu teléfono y tu ciudad, que Meta no puede leer en claro. Si se rechazaron las cookies de publicidad, no le enviamos nada a Meta. Meta procesa esos datos fuera de la Argentina; la base de esa transferencia es el consentimiento del titular, revocable en cualquier momento. Se puede solicitar por el mismo WhatsApp la eliminación de los datos, y se eliminan. Política de privacidad.

No nos envíes datos de pacientes, historias clínicas, fotos ni información de salud de terceros. La auditoría se hace sobre tu cuenta publicitaria y lo que es público: el listado de tus pacientes no interviene, y lo maneja tu clínica, en tu propio sistema, y no pasa por nosotros en ningún momento. La Ley 25.326, en su artículo 8, habilita a tratar datos de salud a los establecimientos sanitarios y a los profesionales de la salud, y una agencia no está en esa lista.

Los siete datos son de respuesta voluntaria. Si se prefiere no darlos, no es posible preparar la auditoría —se arma sobre tu ciudad, tu especialidad y tu cuenta—, pero se puede escribir igual por WhatsApp. Responsable de la base de datos: JAG Publicidad Digital, Teófilo Niveyro 719, 1° piso, Paso de los Libres, Corrientes. El titular de los datos personales tiene la facultad de ejercer el derecho de acceso a los mismos en forma gratuita a intervalos no inferiores a seis meses, salvo que se acredite un interés legítimo al efecto conforme lo establecido en el artículo 14, inciso 3 de la Ley N° 25.326. La AGENCIA DE ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA, en su carácter de órgano de control de la Ley N° 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que interpongan quienes resulten afectados en sus derechos por incumplimiento de las normas vigentes en materia de protección de datos personales.

No hace falta decidir nada hoy.

Lo que hace falta es saber cuántos son. Está escrito, se lee cuando se pueda, y la decisión queda del otro lado.

Solicitar la auditoría Documento escrito · 72 horas hábiles desde acordar el alcance · Servicio arancelado
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